La jornada comenzó antes de que el sol terminara de despuntar. A las 6:00 a.m., los estudiantes de los grados décimo y once ya se encontraban reunidos en el templo para participar en la Eucaristía, un espacio de recogimiento, reflexión y unión comunitaria. Rodeados de arreglos florales y en compañía de sus docentes, los jóvenes compartieron momentos de bendición y motivación antes de dar paso a la parte central del encuentro.
Una marea de energía y mensajes de futuro

Tras la ceremonia litúrgica, la calma del templo dio paso al entusiasmo en las calles. Los estudiantes tomaron las vías principales para dar inicio a la Marcha de las Juventudes. Acompañados por la banda marcial, que marcaba el ritmo del recorrido, la delegación avanzó con pancartas hechas a mano donde se leían mensajes enfocados en los sueños, la unión y la construcción del futuro.

El intenso sol no fue impedimento para el desarrollo de la actividad; con camisetas e improvisados pañuelos sobre la cabeza para cubrirse del calor, los estudiantes mantuvieron el ánimo en alto durante todo el trayecto. Las miradas de los vecinos y comerciantes locales acompañaron el paso firme de una juventud que busca hacerse sentir de manera positiva y organizada.

